¿Cómo servir la comida en los platos de los comensales?

En la mesa, para llevar los alimentos desde la fuente directamente a los platos, pueden usarse pinzas para servir, o en su defecto, “pincear” o “cucharear” los alimentos. Esta técnica clásica, consiste en servir la comida ayudándose de un tenedor y una cuchara sin manipular el contenido con las manos. El tenedor y la cuchara se utilizan con la misma mano formando una pinza, por lo que se requiere práctica. Es usada en muchos restaurantes, pero también, le da un toque de sofisticación a tu mesa si la usas para atender a tus invitados en casa. Con seguridad estarás a la altura de los profesionales en servicio.

 

¿Cómo hacerlo correctamente?

Primero lo primero: necesitaremos una cuchara y un tenedor grandes para poder servir el plato en pocos movimientos. En algunos casos, es posible crear una pinza con dos tenedores, dos cucharas o también, usando un cuchillo. Sobre todo cuando primero hay que cortar una porción y luego servirla. La fuente desde la que se va a servir debe estar cerca al plato del comensal, por encima de éste, y sin apoyarla en la mesa.

Para “cucharear”, la persona que esté sirviendo la comida deberá ubicarse a la izquierda del comensal. Para crear la pinza, la cuchara se dispone en la parte inferior, con la cavidad cóncava mirando hacia arriba; y el tenedor por encima. Antes y después de servir, es importante que se mantenga en esta posición como parte del protocolo. Para “cucharear” los alimentos el tenedor y la cuchara se separan con el dedo índice. El tenedor se mueve ligeramente hacia la derecha y la cuchara hacia la izquierda, colocándola debajo de la pieza a servir. El tenedor se desplaza hacia la izquierda hasta quedar justo encima y así fijar la porción con un poco de presión entre ambos utensilios. Así, se pone sobre el plato del comensal y se afloja la presión ejercida por el tenedor. Con un ligero juego de muñeca, se deposita el contenido en su lugar. Si el alimento lleva alguna salsa o jugo, se sirve apartando el tenedor y utilizando la cuchara. Así que, ¡a practicar!

 

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